El sarampión es una infección viral aguda que se propaga fácilmente de persona a persona a través de pequeñas partículas que se dispersan por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda. El virus del sarampión puede sobrevivir en el aire y en las superficies durante varias horas, lo que facilita su transmisión. La enfermedad es más común en niños, pero los adultos no vacunados también pueden verse afectados.

